Lección 1 – Tu historia es parte de una historia más grande

Lección 2 – La misión de Dios a través de la Biblia

Lección 3 – La Gran Comisión explorada

Lección 4 – Héroes comunes de las misiones modernas

Lección 5 – Definiendo la misión

Lección 6 – Convirtiéndose en un cristiano global

Lección 7 – Las cinco prácticas de un cristiano global

Lección 8 – Vive el estilo de vida de tiempos de guerra

Tu historia es parte de una historia más grande


Tu vida es una historia. Muchos capítulos ya han sido escritos, pero hay muchos más por venir.
¿Qué esperas del futuro?
¿Lo mejor está por delante?
¿Qué tendría que cambiar en tu historia para llevar tu vida a un nuevo nivel de significado y propósito?
¿Qué significaría el vivir los futuros capítulos de tu vida alineados con la historia de Dios?

Abre la Biblia y rápidamente te darás cuenta de que tienes en tus manos un libro que es verdaderamente extraordinario. La Biblia es un libro como ningún otro porque tiene un autor como ningún otro: el Dios del Universo.

 

Muchos concluyen de manera errónea que la Biblia es simplemente una colección de historias morales. Pero, ¿son estas historias realmente aleatorias e inconexas? Una mirada más cercana revela que todas estas historias están conectadas a una narración singular y grandiosa.
Esta narración puede ser descrita por cuatro sencillas palabras: “Dios redime las naciones”. Este tema se va hilando a través de cada libro de la Biblia.

La Biblia comunica que estamos desconectados del propósito y plan de Dios porque nos hemos alejado de Él en nuestros corazones. La elección de colocarnos en el centro de nuestras vidas es en última instancia autodestructiva. Pero Dios en Su gracia nos rescató por medio de Cristo. A través de Su muerte sacrificial en la cruz y la obra del Espíritu Santo en nosotros, estamos siendo restaurados y renovados.
Las Escrituras declaran:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
Juan 3:16

Habiendo provisto un camino de salvación para el hombre a través de la muerte de Jesús en la cruz, Dios construyó un puente para que todas las personas regresaran a Dios.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
Romanos 6:23

Dios demuestra un amor por la gente que es incondicional y auto sacrificado.

“Dios demuestra su amor por nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
Romanos 5:8

Ese profundo amor es fundamental para la fe cristiana. Produce un corazón de gratitud y lleva a las personas a una relación plena y gozosa con Dios. La gente fue hecha para vivir para Dios, y para amarlo. El gran teólogo Agustín afirma: “nuestras almas están inquietas hasta que encuentren su descanso en ti”. De hecho, fuimos hechos para conocer a Dios, adorarlo y disfrutarlo para siempre.

Nuestras almas están inquietas hasta que encuentren su lugar en ti. San Agustín

Cuando miramos la Biblia con esta perspectiva en mente, entendemos que Dios no solo ama a la gente, sino que también cambia a la gente y les da la habilidad de amarle a cambio. El amor y la gracia de Dios nos llevan a alejarnos de nuestra autosuficiencia para volver a depender de Él. En este sentido, el cristiano adora a Dios y no le obedece para ganar Su amor y Su aceptación, sino porque ya los ha recibido.

Jesús quiere que lo encontremos de una manera que cambie nuestras vidas. Esto no es algo nuevo, Dios siempre ha estado haciendo este trabajo de restauración en la vida de las personas. Jesús cita del profeta Isaías en Lucas 4:18-19,

“El Espíritu del Señor está sobre mí,
por cuanto me ha ungido

para anunciar buenas nuevas a los pobres.
Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos,
a pregonar el año del favor del Señor”

Jesús quiere que entendamos y experimentemos las buenas nuevas acerca de Él. Ofrece liberarnos del pecado y de todo lo que nos aleja de la bondad de una vida en relación con Dios.
Dentro de cada corazón hay un drama en el que se tiene la eternidad en la balanza. Dios se preocupa por cada persona, cada historia y cada nación del planeta. La Biblia dice en Efesios 2:10, que

...somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras...

La palabra hechura es una palabra interesante en el griego original. Poiema viene de poieo - “hacer”. Esta palabra se usaba a menudo en la cerámica antigua para describir obras que no solo eran funcionales, sino hermosas. Con esto en mente, cuando Dios dice que tú eres hechura suya, Él quiere decir que tú eres su obra maestra. Sus planes para ti están llenos de propósito, hermosos y sabios.

Un cristiano puede elegir vivir por algo distinto a la historia de Dios, pero siempre será algo menos satisfactorio y menos significativo que lo que Dios tiene en mente. Cuanto más nos familiarizamos con la historia de Dios tal como nos es revelada a través de la Biblia, más comprenderemos el papel que jugamos en ella.

Cuanto más nos familiarizamos con la historia de Dios tal como nos es revelada a través de la Biblia, más comprenderemos el papel que jugamos en ella.

La historia a la que Dios te invita es una que va mucho más allá de tu propia relación con Él; es una historia que se reproduce a través de los tiempos sobre toda la tierra, y Él te ha dado un papel en ella que nadie más puede jugar. La parte en la historia que Dios tiene para ti es una vida emocionante y abundante y llena de aventura, significado y propósito. Tu historia es parte de una historia mayor.

Tu historia es parte de una historia mayor.